
Los "colores" que es necesario comer para llevar una vida sana son el verde, el blanco, el rojo, el amarillo-anaranjado y el morado.
Los expertos les denominan "los cinco colores del bienestar" porque a cada tono corresponde un efecto, gracias a la presencia de compuestos orgánicos de origen vegetal que, pese a no tener una función nutritiva, constituyen un escudo protector para el organismo.
Con una dieta variada basada en el consumo de frutas y verduras frescas de colores diversos es posible reducir hasta en un tercio el riesgo de cáncer, diabetes, patologías cardiacas y otras enfermedades, según los especialistas.
Las berenjenas, de color morado, frenan el envejecimiento y fortalecen la memoria; o los espárragos, verdes, son buenos para la vista.
las blancas cebollas son buenas para el colesterol, mientras que productos anaranjados como las zanahorias refuerzan el sistema inmunitario, y los tomates rojos tienen efectos positivos sobre el tracto urinario.
Este es un ejemplo de cómo combinar las cinco porciones de vegetales y frutas, incluyendo todos los grupos de colores durante el día:
• Desayuno: 1 vaso de zumo de naranja natural (color amarillo), leche y cereal
• A media mañana : un racimo de uvas (azul-púrpura)
• Almuerzo: Pollo, arroz, ensalada verde con tomate y cebolla (verde, rojo y blanco)
• Merienda : Un licuado de leche sin grasa con papaya (amarillo)
• Cena : Pescado asado, berenjena y zanahorias al curry con cebolla, tomate y ajo (2 porciones de blanco, rojo y amarillo), pan o tortilla, fruta de postre